
Obispo de Cruz del Eje:
Mons. Santiago Olivera.

Cura Párroco: Padre Jorge Rodriguez. Calle Pbro. Rufino Polanco 2125. 5280 - Cruz del Eje - Córdoba. Tel.: 03549-422501

25 de Julio de 2010: fecha histórica para la Diócesis.
Con la presencia de Mons. Adriano Bernardini, Nuncio Apostólico en La Argentina, en la Santa Misa Concelebrada a las 16 horas la Parroquia Nuestra Señora del Carmen es desde hoy Iglesia Catedral, Centro de Comunión y Unidad diocesana guiada y pastoreada por Mons. Santiago Olivera, nuestro Obispo Diocesano. Con la participación numerosa de fieles de cruz del eje y de otras localidades, comunidades religiosas, consagrados, sacerdotes diocesanos y seminaristas se hicieron presente para compartir este evento que marca un hito en la historia del pueblo de Dios que peregrina en Cruz del Eje. Concelebraron Mons. Santiago Olivera (Obispo de Cruz del Eje), Mons. Carlos José Ñañez (Arzobispo de Córdoba), Mons. Omar Felix Colomé (nuestro Obispo Emérito), Mons. Aurelio Kuhn (Obispo de la Prelatura de Dean Funes), Mons. Roberto Rodriguez (Obispo de La Rioja), Mons. Justo Laguna (Obispo Emérito de Morón-Bs.As) y Mons. Lona (Obispo de San Luis) y sacerdotes nuestra Diócesis, de Córdoba, de La Rioja, Deán Funes, San Luis y de Morón.
La participación de autoridades nacionales, provinciales, municipales y comunales y de muchos de los fieles en el interior de Templo fue muy importante y cómodo ya que, los que estaban en las naves laterales, lo hicieron a través de pantallas gigantes.
Al comenzar la Santa Misa Mons. Santiago expresó su alegría y bienvenida a Mons. Bernardini y demás Obispos. Fundamentó su pedido de nombramiento de la Nueva Catedral y reseñó brevemente la historia del Templo y de la Imagen Patronal de la Virgen del Carmen. Se leyó el decreto pontificio de Nombramiento. Al finalizar se procedió a la lectura del Acta, firmas de los obispos presentes y de la secretaria canciller de Curia para luego ser enviada a la Santa Sede. Luego de la bendición del Nuncio Apostólico se bendijo una placa recordatoria colocada a la entrada del Templo.
Palabras de presentación y bienvenida de Mons. Santiago Olivera al inicio de la Santa Misa.
Señor Nuncio Apostólico,
Monseñor Adriano Bernardini
Gracias por estar nuevamente en nuestra casa
Gracias por venir en nombre propio y en nombre del querido Papa
Benedicto XVI.
Gracias al Señor Arzobispo de Córdoba por su presencia y a los
demás obispos por el esfuerzo de habernos acompañado y por los
que se hicieron presente con sus palabras y aliento..
A los sacerdotes y Diáconos del clero de Cruz de Eje, y de otras
Diócesis
A las Autoridades Provinciales, secretario de culto, Javier Romero, lesgisladores
provinciales,
Al Señor Intendente Municipal, Doctor Mario Blanco y miembros de su
gabinete,
A los señores Intendentes y Jefes Comunales,
A los señores y a las señoras Concejales
Gracias al pueblo de Dios, diocesanos y de otras diócesis, por el esfuerzo
de estar aquí, celebrando juntos la fe en comunión eclesial.
La Diócesis de Cruz del Eje, está de fiesta porque aquí en esta Iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen, estamos siendo testigos de la bendición de la nueva sede y de la celebración Eucarística donde se la eleva a Iglesia Catedral.
Este templo histórico, significó mucho para todo el departamento de Cruz del Eje, y parte de Punilla ya que desde 1844, era residencia de los párrocos de este último departamento hasta que por Decreto Episcopal del entonces Obispo de Córdoba, Monseñor Vicente Ramírez de Arellano del 6 de enero de 1860 se la nombra Parroquia, bajo el Título de Nuestra Señora del Carmen.
Esta Iglesia también recibió el 18 de julio de 1965 al entonces Señor Cardenal Monseñor Antonio Caggiano para la celebración de la Eucaristía donde se proclamaba a Nuestra Señora del Carmen, Patrona de la Diócesis.
Razones históricas y espirituales, como la unificación de la Cátedra con la Patrona Diocesana, y habiendo consultado a los sacerdotes y a usted Señor Nuncio, es que solicité al Santo Padre la gracia de realizar el traslado a esta sede. Gracia concedida desde el 1 de enero de este año 2010 como hemos leído al comenzar la Eucaristía.
Las autoridades de entonces y la historia han considerado oportuno, al ser
creada la Diócesis, el 12 de agosto de 1963 que la sede de la Iglesia
Catedral fuera la actual Parroquia de Nuestra Señora del Valle, también
con título Mariano de mucho significado para la fe religiosa de nuestros
pueblos y particularmente del Norte Argentino.
Quiero aprovechar esta ocasión, para agradecerle al Párroco de Nuestra Sra del Valle y Vicario General, Monseñor Vicente Zappia su ministerio, su delicadeza, su cercanía manifestada también en los fieles de la parroquia. Nuestra Señora del Valle, durante mi ministerio Episcopal allí, esta parroquia conservará siempre el recuerdo agradecido por haber sido durante casi 47 años la Iglesia Madre, donde mis predecesores Monseñor Enrique Pechuán Marín y Omar Félix Colomé y yo mismo hemos servido a nuestro pueblo conduciendo, enseñando y santificando, y es allí donde descansan los restos Monseñor Enrique, primer obispo sucesor de los Apóstoles, quien sentó las bases de nuestra Iglesia particular.
No quiero dejar de agradecerle muy especialmente Señor Nuncio, su apoyo
y cercanía. Hemos recibido además del regalo de su presencia
un cáliz para la Catedral, fruto de su delicadeza y generosidad. Para
la Diócesis su presencia nos anima y fortalece. Y nos da la posibilidad
de manifestarle, ya que usted lo representa en nuestra Patria, nuestra filial
adhesión, cariño y admiración al Santo Padre Benedicto
XVI.
En estos tiempos de confusión y secularismo, el testimonio y la enseñanza de Su Santidad nos consuela y nos renueva en la esperanza. Y nos compromete a trabajar incansablemente por la nueva Evangelización animando a los cristianos a ser auténticos y valientes testigos del Evangelio.
Gracias a todos, pueblo de Dios, por el gesto de comunión que expresa
sus presencias.
Pidámosle a María, Nuestra Señora del Carmen, Estrella de la Evangelización, que el ejemplo de su vida nos estimule siempre para realizar como ella en nuestras vidas la Voluntad del Padre.